
Me despertaron a las cinco de la mañana y ya me estaba cagando encima. Me dio con preguntar a que hora volvíamos para saber si me podía aguantar, la contestación que me dieron fue “como a las doce del mediodía”. “Chilin” fue lo que pensé.
Me encontraba en el país de los treinta y siete hijos de Toño Rosario y donde Charityn se pinto el pelo de rubio por primera vez. Ese día iríamos desde Santo Domingo hasta la frontera con Haití en la guagua que alquilaron las seis familias que formaban el grupo. Todavía era menor de edad pero ya había empezado a mojar mi nugget en unas cuantas salsitas agri-dulces de nenas que se reían de mis mierdas de chistes. O sea, tenía diecisiete años, lo que significaba que en el extranjero tenía que obedecer a mis padres porque según mi mamá “usted todavía no se manda solo, señorito”.

Me monte en la guagua sin ninguna resistencia. Habían unos dominicanos que claramente no tenían plan dental tocando perico ripiao por todo el camino dentro de la guagua, los bautizamos como Los Mellaos del Norte (Acho, los Mellaos le metían). Entre cervezas Presidente y el Patacón Pisao de Johnny Ventura pasaron las horas dentro de la guagua.
Dieron las doce del mediodía y no habíamos llegado todavía a Haití. Hasta se me había olvidado que dentro de mi habían heces fecales tan impacientes por salir como un chamaquito en la escuela cuando el reloj lee: 2:59.
Llegamos a Haití a las tres de la tarde. Me sentí culpable de tener en mis pies los Jordan de charol cuando los nenes haitianos lo que tenían era el último modelo de los Air Mugre en las Uñas Max. Le sacamos fotos al paisaje pintoresco (pintoresco cuando uno esta de viaje en realidad significa pobreza) y nos fuimos de allí a las seis de la tarde.
De camino al hotel la guagua paro en un lugar de comida típica dominicana. El sitio se llamaba El Mangutazo. Según por lo que vi en el sitio la comida típica dominicana es casi igual a la de Puertorro, con la única diferencia siendo que para ser considerada típica dominicana tienen que pasar cuatro días de haber sido cocinada. Ese emplegoste de grasa de verlo solamente hacían que uno quisiera darse un buche de Pepto Bismol. Me la comí porque era lo que había sin pensar que más tarde esa comida me pondría el culo como una de esas mujeres que salen en películas de fetichismo escatológico alemán.

Tan pronto se hizo de noche fue que empezaron los retortijones. Estaba sintiendo como la mierda dentro de mi quería ser libre, pero para poder otorgarles la soberanía plena a mis mojones primero tenía que cruzar todo un país entero. Para este entonces ya toda mi familia sabía de mi situación.
Empecé a sudar frío. No me quería cagar encima así que trincaba mi culo más apretao que las tetas de la Taína cuando se las hizo y olvido cambiar de brassiere. Mi mamá se sentó a mi lado en la guagua. Sentí un gran lazo emocional con mami, tuvo que haber sido mi angustiosa manera de agarrarme la barriga como si fuera una mujer embarazada a punto de parir un bebé marrón y apestoso.
Ya eran las once de la noche. Toda la gente de la guagua ya sabían que me estaba cagando, incluso una mujer me dio su consejo ante mi desespero: “Ay, pero que se aguante.” Al escucharlo solo pude decirle a la futura divorciada de una manera muy respetuosa: “¡¡¡QUÉ SE AGUANTE COJONES!!!” De seguro la forma en que la mire a los ojos después de decir esto también hizo que ella se cagara, pero del miedo.
La guagua no nos dejo frente al hotel como yo pensaba, nos dejo frente a la casa de uno de los que andaba con nosotros que iba con su carro a llevarnos al hotel. Pero antes de que llevara a mi familia tenía que llevar a otra gente primero que nosotros. Todo esto mientras yo sentía que un Alien quería salir de mi, incluso contemple la idea de una cesárea en el momento en que un atrevido mojoncito se asomo por mi culo como si fuera una lengua saliendo de la boca de un nene chiquito.

No aguantaba más. Mami me dijo que me fuera para la parte de atrás de la casa en lo que llegaba el tipo para llevarnos de vuelta al hotel. No quería hacerlo, tenía miedo de que si sacaba mi culo por ahí algún animalito me mordiera o algo. Así estuve como diez minutos hasta que me dije a mi mismo: “Que se joda.” Fui a la parte de atrás de la casa, donde quedaba el jardín. Me baje el pantalón y ni siquiera tuve que pujar para que saliera. De seguro cuando la puntita del mojón toco el suelo del jardín escuche la bocina de un carro seguido de mi mamá gritando: “¡Llegó! ¡Nos vamos!”
Me quite la camisa que tenía puesta y me limpié con ella, yo siempre ando con camisillas debajo de la camisa y así me quede. Mami dobló la camisa cagá para que la parte sucia no se viera y la metió en su cartera (esto nunca lo entendí). Por fin nos íbamos al hotel y yo por fin iba a cagar tranquilo y soltar las doce libras de mierda que quedaban dentro de mi.
Por el camino mi papá me susurró unas palabras al oído que nunca las olvidare: “…cabrón, me pegaste las ganas…” Me acorde de lo egoísta que es mi papá y que solo había un toilet en el cuarto. “Ah no, no, no. El baño del cuarto es mío, tu quédate abajo en los baños del lobby. Acho papi, yo me estoy cagando primero que tu.” Le pedí las llaves del cuarto a mi mamá para asegurarme de que fuera yo el que cagaría en el cuarto.
Llegamos. Salí corriendo del carro sin pensar en mi familia pero si en la mierda que cagaría en unos momentos y que hacían que me agarrara la barriga como si me hubieran pegao un tiro y no quisiera que la sangre se saliera. En el ascensor se me salió un poquito pero lo pude aguantar pensando que ya mismo estaría sentado en el trono de porcelana. Abrí la puerta, me quite la ropa y me senté.

No pasó ni un minuto y mi papá desesperado abrió la puerta del baño agarrándose la barriga y con cara de preocupación. Yo estaba a mitad de mi eterno movimiento intestinal cuando mi viejo abrió la puerta. Él se dio cuenta de que no me iba a levantar. Rápidamente echo para un lado las cortinas del baño, se bajo el pantalón, se sentó en el borde de la bañera y soltó un clase de peo sonao acompañado de una churra blandita que pareció que duró una eternidad.
Ahí nos encontrábamos los dos, cagando, padre e hijo uno al lado del otro. Hacíamos muecas de estreñimiento, nos quejábamos de la fokin peste y nos reíamos mientras soltábamos cada uno mojones apestosos y peos bien ruidosos.
La imagen de papi limpiando la plasta que había hecho con el chorrito de la bañera es algo que nunca voy a olvidar. Esa fue la vez que más unido me he sentido a mi viejo. Irónicamente la vez que más he compartido y me he reído con mi papá fue todo posible gracias a la mierda.
24 comentarios:
Todo redunda en MIERDA
y se multiplica en SEXO.
y sea la madre de los retortijones
y los escalofrios... cosa mas mala coño una vez tuve q cagar en una bolsa plástica dentro de mi carro pq sentía q de tanto aguantar la mierda se me iba a salir por la boca! #veridico en el parking del victory shopping center en bayamón.
TITI
ante la asuencia de el amor familiar de antaño el departamento de familia deberia hacer una campana de union familiar con esta historia. si no la hacen estan comiendo mierda
http://www.youtube.com/watch?v=kNg6usjvJS8
Ya me imagino el eslogan del Departamento de la Familia: La familia que caga unida permanece unida…
El mejor escrito que he leído en mucho tiempo!! Deberían hacer una novela o película en Hollywood basada en estos hechos!!! Te felicito Vlade por tu gran sentido del humor y honestidad!!!
Viva la risa!!!
Yeah, gracias.
Hago lo que puedo, además esa fue la última vez que me cague encima y quería documentarlo.
:-)
Buen escrito. lastima que ya lo hubieras puesto antes. Reciclando historias?
De las de antes que me "hackearon" el blog en febrero 2010. Lo que pasa es que no me salió del forro ponerle en el título "Blasfemia Clásica", no me gusta como se escucha.
Gracias por leer. ;-)
Sencillamente Supremo. Viva la mierda que nos une como familia, como pueblo, como humanos!!! Me rei como nunca
te quedo cabron.
p.d. a mi hermano hace dos dias le dieron retortijones y escalofrios en el carro y se termino cagando encima. nunca llego al baño como tu.
te quedo cabron.
p.d. a mi hermano hace dos dias le dieron retortijones y escalofrios en el carro y se termino cagando encima. nunca llego al baño como tu.
Llegué al toilet porque solté un poquito en el jardín de la casa aquella porque si no me hubiese cagado encima como tu hermano.
El ser humano que diga que nunca se ha cagado encima miente con todos los dientes.
Este clasico no podia quedar en el olvido.
Vlade, primor, así te tengo? Cagando? Mierda de post. Eso es lo que eres...
...Mierda!
Saludos enano bailarin!
Bah! Esto es copy-paste. No es original. Esto yo lo leí en un email que me enviaron. No nos engañes. Pura mierda tu Blog.
Saludos hermano!
De momento como que dio una pestecita a viejo meao por aquí.
Por cierto Vlade, eres tan cómico que no sé cómo no estás trabajando con Sunshine Logroño. Quizá con Marcano tengas más suerte; recuerda que a Marcano le gusta contratar enanos para sus programas y enanos bailarines más todavia.
Mierda de Blog.
Besos capullo. Seguimos con esta amena plática mañana primor.
Bonita noche.
Me voy a leer "Memorias de un cabrón confundido" que tiene más sentido que este Blog. Al menos Manny Colon no se esconde tras un personaje como tu Vlade. Sabemos que te dá verguenza y que no quieres exponerte a que nos riamos de tí
Efectivamente, un viejo meao y cagao rondando por los pasillos de Blasfemias y Recuerdos.
Parece que nadie lo quiere, bendito.
Jajajaja por qué carajos esta historia pega conmigo mano? Buen post.
jjajaajajaja te quedó cabrón...me imagino la cara tuya y la de tu pai cagando juntos!! Se lo voy a dar a leer a un primo mio que se cago encima de lo borracho q estaba!
Siga escribiendo post como este,que son los que nos hacen reir ante tanta mierda de noticia que sale en el periodico!
Paz!
YIPI YO YIPI YEY... REPORTANDOSE. SALUDOS MI PANA.
Mierdoso buena pregunta, ¿porqué un post de mierda te va a gustar a ti? Hmmm...
LuisJo gracias, pero de vez en cuando por ahí salen cosas media serias y aburridas, pero solo a veces.
Yipi Yo Yipi Yey mijo, estas perdío. Ya ni la Letrina ni en tu blog escribes. Yo sigo aqui escribiendo y matando el tiempo, pero hacen falta más blogueros. Twitter mato al blog.
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