
(Advertencia: Este post fue escrito por el difunto Alkarah José Hirán en octubre/2009 y no refleja el sentir actual de este blog. Como saben Alkarah era un tecato y un vago, en cambio Vlade es un hombre prudente, razonable y buen padre de familia que nunca pero nunca apoyaría una actividad ilegal. Buen provecho.)
El chamaquito que cada vez que su papá echaba gasolina se asomaba por la ventana para hueler la peste que marea, y cuando llegaba a la casa mantenía la nota hueliendo Magic Markers y Plumonitos Mágicos, creció y se convirtió en el Blasfemo Mayor, Alkarah José Hirán (nombre ficticio otorgado en prisión por la Asociación Ñeta 1.50 D’ Corazón), para hablar de porque el gobierno te dice de frente: “no uses drogas” pero en realidad te dice: “no uses drogas del punto, mejor métete estas pastillitas que son legales y a los viejitos los pone a jugar mejor bingo.”
Siempre me da risa como las personas mayores hablan de que “estos chamaquitos de ahora son to’s unos tecatos” mientras se dan un buche directo de una caneca y abren su tercera cajetilla de cigarrillos en lo que va de día. Mi abuelo es uno que cada vez que puede aprovecha para hablarme del “respeto que se debe tener uno mismo como persona” y de porque no debería usar drogas, pero cuando el llega a su casa se mete pastillas azules para que se le pare su bicho viejo y así poder metérselo a una viejita de su iglesia que no es mi abuela.

A esta actitud yo la llamó una Salvaje Hipocresía. Tan solo porque están usando algo que es legal piensan que tienen la verdad absoluta. Lo que te hace tecato no es la sustancia, sino la actitud. El mismo nivel de tekatería que tiene un crakero sin casa y que no duerme por las noches por estar chupando de su pipa de aluminio lo tiene el esposo de urbanización cerrada que todas la mañanas se tiene que dar dos buenas huelías del pote de Afrín para poder tranquilizarse y no gritarle a su mujer. Una Salvaje Hipocresía sin duda.
Mucho de algo, cualquier cosa, te puede convertir en adicto, ya sea alcohol, metadona, coca-cola, casketas, spray de limpiar computadoras, televisión y hasta comer de gratis en quinceañeros sin conocer a nadie allí.
Algunos se jukean con la religión y se meten a Cristo por las venas, otros se enganchan de las mujeres y se huelen hasta los pantis de una viejita divorciada que jangea en lechonera. Para algunos su droga predilecta son sus hijos que solamente ellos piensan que son especiales mientras nos aburren hasta la muerte enseñándonos sus fotos. En otras palabras todos necesitamos de algo para seguir viviendo, o sea, todos en cierta medida somos tecatos. Hasta conozco personas que le han prendido un velón blanco a su PlayStation 3 para que el Blue-Ray los proteja de todo mal. Se puede resumir entre las personas que necesitan algo legal y las que necesitan de algo que una ley dice que es ilegal para que les produzca en sus cuerpos lo que se llama la química extra peligrosa.
Las personas que son tecatos “á la legal” se justifican diciendo que el gobierno se preocupa tanto por la salud de nosotros que ponen ciertas conductas como ilegales para nuestro bienestar. ¡Mierda es! Es todo por los chavos. Si de verdad se preocuparan por nuestra salud no venderían armas tan fácil como condones en un motel.

Las drogas ilegales no siempre fueron ilegales. La marihuana fue declarada ilegal en 1937 por presiones de la industria del algodón al Congreso americano ya que con el hemp era más barato y eficiente la fabricación de materiales en la industria de los textiles. Pero los del algodón tenían más chavos porque habían sido esclavistas, así que pudieron sacar de carrera a su competencia más cercana y de paso lograron que le pusieran a la planta un nombre en español (Marijuana) para que la asociaran con Méjico y evitar que gringos racistas que creen en Dios pero odian a muerte todo lo que no se parece a ellos la usaran.
Lo más cabrón es que cuando la marihuana era legal lo que era ilegal era el alcohol. Lo legalizaron en la Gran Depresión para ayudar económicamente al país. Al Capone lo que traficaba era alcohol, eso se escucha bien pendejo en los oídos de alguien que siempre termina la madrugada del primero de enero vomitando toda una noche de celebración y de promesas que nunca se cumplirán.
Pero ahora es que le voy a dar un giro inesperado al post como todas las mierdas de películas de M. Night Shyamalan que uno se cree en toda la película que esta pasando algo y en los últimos dos minutos te enteras de que te cogieron de pendejo bien duro.

¿De que países vienen las drogas ilegales? ¿Cuáles son las sustancias que crecen en Gringolandia? Básicamente la guerra contra las drogas es contra todo aquello que amenace el poderío del tabaco y el alcohol, las drogas que mejor se dan en América del Norte. El tabaco es la sustancia más dañina conocida en la historia de la humanidad, tan es así que aunque tu no fumes pero jangeas con gente que fuman garets te mueres tu primero que ellos. Que cojones. Todas las drogas ilegales provienen de países pobres y tercermundistas donde grababan World Vision, menos de África porque allí solo se da bueno el sida.
Una vez que ya tienes protegidos tus intereses y tus productos, ¿cómo haces para que la gente no necesite lo que es ilegal? Para variar podrías crear una industria farmacéutica que mantenga a la gente empepá y contentitas viendo televisión todo el día en sus casas. Por eso cada vez que paso frente a un Walgreens pienso que estoy viendo un punto de drogas legales donde puedo entrar sin perse.
Esa industria (la farmacéutica) es la única que no ha tenido perdidas desde que empezó la recesión. Si, hasta la industria pornográfica esta teniendo perdidas, triste pero cierto. Pero es porque tienen a todo el mundo empepao y viendo The Price is Right y ¿Quién Tiene la Razón?

Por eso una planta que ha sido reconocida como el único tratamiento efectivo para contrarrestar los efectos de la quimioterapia y darle los munchis a los pacientes de sida que no pueden comer ha permanecido tanto tiempo como ilegal. Eso le quitaría millones de dólares a esas compañías. Lo sorprendente es que últimamente están muriendo más personas por pastillas legales que por drogas ilegales. Por ejemplo Michael Jackson y el Guasón Heath Ledger, mientras Manny Manuel que en los fines de semana le decían Aspiradora Rainbow, porque huelía bien duro y era pato, sigue vivo.
Ya por lo menos Obama se dio cuenta que la Guerra Contra las Drogas que empezó Nixon no ha logrado sus metas. Sin embargo si jodio con la mente de la gente que no se cuestiona nada. El peor efecto fue clasificar la marihuana en la misma categoría que la heroína, eso hizo que chamaquitos que odiaban a sus padres en típica rebeldía adolescente cuando probaban el pasto y veían que podían controlar sus efectos pensaran que podían hacer lo mismo con todas las demás sustancias que son prohibidas, o sea las drogas fuertes. (Aquí en Blasfemias y Recuerdos solo apoyamos una visión orgánica de tolerancia hacia las drogas, o sea, solo pasto, todo lo demás son tecaterías, una mierda y se pueden ir pa’l mismísimo carajo.)
En los países donde se tolera el consumo recreativo de la marihuana existen menos fumadores que en los países en donde esta prohibida, tomando como ejemplo a Gringolandia versus Holanda. Lograron que la gente se aburriera de eso y que su turismo proveniente de países donde es ilegal tener los ojos como un chinito con conjuntivitis estuviera por las nubes, literalmente. La prohibición nunca funciona, la regulación si.

Si quieren que baje la criminalidad hay que quitarle autoridad al bichote todopoderoso, eso solo se lograra con regulación. Digo regulación porque no creo que nada deba ser completamente legal, en otras palabras que al igual que no se puede guiar borracho tampoco se pueda guiar arrebatao. Todas estas medidas harían que las muertes en Puertorro bajaran considerablemente y la gente se mataría solamente por líos de falda como debe ser.
Mientras tanto, seguiré esperando a que llegue mi tío de Nueva York. Él tiene sida y siempre que llega se prende algo para ponernos al día de nuestras vidas alejadas. Una vez mientras elevábamos nuestras mentes y hablábamos de personas que queremos en común pero que ya no están se me ocurrió preguntarle su pensar en todo este asunto. “Oye tío, ¿qué tu piensas de todas esas farmacéuticas que no quieren que tu te fumes eso que es lo único que te ayuda con esos dolores que no te dejan levantarte de la cama? ¿Qué tu opinas de esas compañías que no se preocupan en nada por tu salud pero si por sus ganancias y por eso tiran tanto anuncio de sus jodías pastillitas para mantenernos empepaos y dóciles?" Mi tío terminaba de darse una cachá, me miro con una ceja más arriba que la otra, boto el humo por el lado izquierdo de la boca y su respuesta fue una clásica: “¡Al Carajo Se Irán!”